Ojito en Portugal con la GNR
Publicado: Mar Jul 26, 2011 12:01 am
A todos los que vayáis a pasar las vacaciones a Portugal, os recomiendo que tengáis muchísimo cuidado con la GNR y su política de recaudar dinero a base de poner multas a los conductores españoles. O incluso mejor, os aconsejo que evitéis viajar a Portugal hasta que la GNR deje de hacer caja a cuenta de los bolsillos españoles.
A continuación os cuento lo que me sucedió en MONÇAO, en el Norte de Portugal. Aparqué delante de un edificio que tenía una zona de estacionamiento indicada con un letrero azul y una p enorme. Más abajo, en un recuadro pequeño y oxidado que no vi en ese momento, ponía «privativo de la gnr». Como la zona estaba llena de turismos y me pareció una suerte encontrar allí un sitio, aparqué sin pensar que estaba cometiendo una infracción. Una hora después, cuando volví al coche, vi que un coche de la GNR me había bloqueado la salida. Me acerqué a un guardia y le dije si podía retirar el coche para que yo pudiera salir, a lo cual me contestó que esperara un ratito y que ya lo retiraba. Me metí en el coche y esperé. Enseguida apareció otro guardia que me pidió que le enseñara la documentación. En cuanto le entregué el dni, y mientras yo buscaba el permiso de circulación del coche en la guantera, me dijo: «Estás mal estacionada, me quedo con tu documentación, si quieres que te la devuelva tienes que pagarme 60 euros». Ése era justo todo el dinero que llevaba en la cartera. Le dije al hombre que no podía darle ese dinero en efectivo, pero que podía mandarme la multa a España, y él se negó. Me pidió que le diera también el permiso de circulación del coche, a lo que yo me negué, pues ya se había quedado con mi dni, tenía mi coche bloqueado e imaginé que también quería quedarse con el permiso. Como empecé a desconfiar de la legalidad de este guardia llamé al consulado español y allí me indicaron que le pasara mi teléfono para hablar con él, pero éste se negó a hacerlo, alegando, cito textualmente «que él no tenía nada que hablar con los españoles». Le dije que, si era necesario, me quedaría a dormir allí hasta que viniera un superior y me devolviera mi documentación. Entonces, el guardia, chulo y prepotente como el guardia civil de la película airbag, me dijo que si no pagaba inmediatamente me llevaba detenida. Ante esta amenaza, decidí que las salud es lo primero y que más me valía apoquinar. Le pagué, le pedí su nombre, apellidos, número de placa y presenté una denuncia contra ese guardia en la misma oficina de la gnr que unos minutos antes me había amenazado con llevarme detenida. Sé que no vale para nada, que, de momento, lo único que puedo hacer es abstenerme de volver a Portugal (tampoco me han quedado ganas de volver) y contar a todo el mundo lo que me ha pasado. Hace unos veinte años me pasó algo parecido: me pusieron una multa en Oporto, que me obligaron a pagar en el momento, por no tener una pegatina con la E de España. En fin, que no vuelvo.
A continuación os cuento lo que me sucedió en MONÇAO, en el Norte de Portugal. Aparqué delante de un edificio que tenía una zona de estacionamiento indicada con un letrero azul y una p enorme. Más abajo, en un recuadro pequeño y oxidado que no vi en ese momento, ponía «privativo de la gnr». Como la zona estaba llena de turismos y me pareció una suerte encontrar allí un sitio, aparqué sin pensar que estaba cometiendo una infracción. Una hora después, cuando volví al coche, vi que un coche de la GNR me había bloqueado la salida. Me acerqué a un guardia y le dije si podía retirar el coche para que yo pudiera salir, a lo cual me contestó que esperara un ratito y que ya lo retiraba. Me metí en el coche y esperé. Enseguida apareció otro guardia que me pidió que le enseñara la documentación. En cuanto le entregué el dni, y mientras yo buscaba el permiso de circulación del coche en la guantera, me dijo: «Estás mal estacionada, me quedo con tu documentación, si quieres que te la devuelva tienes que pagarme 60 euros». Ése era justo todo el dinero que llevaba en la cartera. Le dije al hombre que no podía darle ese dinero en efectivo, pero que podía mandarme la multa a España, y él se negó. Me pidió que le diera también el permiso de circulación del coche, a lo que yo me negué, pues ya se había quedado con mi dni, tenía mi coche bloqueado e imaginé que también quería quedarse con el permiso. Como empecé a desconfiar de la legalidad de este guardia llamé al consulado español y allí me indicaron que le pasara mi teléfono para hablar con él, pero éste se negó a hacerlo, alegando, cito textualmente «que él no tenía nada que hablar con los españoles». Le dije que, si era necesario, me quedaría a dormir allí hasta que viniera un superior y me devolviera mi documentación. Entonces, el guardia, chulo y prepotente como el guardia civil de la película airbag, me dijo que si no pagaba inmediatamente me llevaba detenida. Ante esta amenaza, decidí que las salud es lo primero y que más me valía apoquinar. Le pagué, le pedí su nombre, apellidos, número de placa y presenté una denuncia contra ese guardia en la misma oficina de la gnr que unos minutos antes me había amenazado con llevarme detenida. Sé que no vale para nada, que, de momento, lo único que puedo hacer es abstenerme de volver a Portugal (tampoco me han quedado ganas de volver) y contar a todo el mundo lo que me ha pasado. Hace unos veinte años me pasó algo parecido: me pusieron una multa en Oporto, que me obligaron a pagar en el momento, por no tener una pegatina con la E de España. En fin, que no vuelvo.